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Historia del Software libre

by Lorenzo Gil Sanchez last modified 23-10-2004 11:25 PM

Imparte: Antonio Zugaldía. Fecha: 1 de Mayo de 2003

GCubo es el Grupo de Usuarios de GNU/Linux de Granada, cuya abreviatura es GGG, o sea “G al cubo”. En realidad, y para ser fieles a la verdad, en sus albores no incluía “Linux” en su nombre, siendo, por tanto, sencillamente el “Grupo GNU Granadino”. Recalco este hecho porque quiero significar que en la mente de los iniciales promotores estaba el objetivo de dotar de una especial relevancia al proyecto GNU por encima de cualquier otro, ya que en nuestra opinión, peso a no ser el único contribuidor al software libre hoy día -lo cual estaba en sus objetivos desde el comienzo- nos parece que es el proyecto precursor de todo, no sólo en código, sino en lo que es más importante: en ideas.

Cuenta Richard Stallman, creador del proyecto GNU que se encontraba un día trabajando en las oficinas del MIT cuando una de las impresoras comerciales de la que disponía no funcionaba tal y como él quería (no funcionaba mal, ojo). Solicitó a la empresa los controladores de la impresora para, aprovechando sus conocimientos como programador, los modificara a su gusto. Esto que en otras ocasiones había funcionado no funcionó en esta ocasión, la empresa se negó y, aunque esta fue “la gota que colmó el vaso” no se trataba de un hecho aislado: había desde hace tiempo en el ambiente una política de cerrar el código comercial a los usuarios, incluso a la comunidad universitaria.

Ocurrido esto, Richard Stallman decide impulsar el proyecto GNU, cuyo significado es GNU's Not UNIX, es decir, “GNU no es UNIX”. Su idea era la de crear un grupo de gente que trabajara en forma comunitaria con el objetivo de realizar una re-implementación del sistema operativo UNIX con la particularidad de que el resultado fuera “libre” (¿os imagináis si Microsoft se hubiera enterado de esto? ¡Seguro que le habría dado los controladores de la impresora!). Dejó su puesto de trabajo y se dedicó en cuerpo y alma a este fin. Hay que reconocer que la iniciativa no puede ser más descabellada, no sólo por las significaciones personales, sino también porque los objetivos eran muy ambiciosos. El hecho es que hoy día podemos comprobar que funcionó, y no se debe a una casualidad de la vida. En realidad, el gran éxito de la iniciativa de Stallman fue el marco ideológico que plasmó en un marco legal (a través de las famosas licencias GNU) que fueron las que convencieron a los programadores y las que todavía hoy nos protegen a nosotros los usuarios.

A fin de aclarar conceptos, la idea de “libertad” de Stallman: “Free as in freedom is not free as in beer” (notar que en inglés el término free se puede paradójicamente traducir como libre y como gratis) se resumen en sus cuatro puntos:

  • La libertad de usar el programa, con cualquier propósito (libertad 0).
  • La libertad de estudiar cómo funciona el programa, y adaptarlo a tus necesidades (libertad 1). El acceso al código fuente es una condición previa para esto.
  • La libertad de distribuir copias, con lo que puedes ayudar a tu vecino (libertad 2).
  • La libertad de mejorar el programa y hacer públicas las mejoras a los demás, de modo que toda la comunidad se beneficie. (libertad 3). El acceso al código fuente es un requisito previo para esto.

Iniciado el proyecto GNU, establecido el marco legal, ya lo único que quedaba era andar (programar). Y se ha andado mucho desde entonces. De entre todas las cosas que han sucedido, queremos resaltar tres hechos como las impulsores del software libre a nivel social.

Uno: Linux

El proyecto GNU transcurrido un tiempo desde su comienzo logró construir un gran número de aplicaciones que todavía hoy día usamos frecuentemente. Sin embargo, Hurd, el modelo de núcleo de sistema operativo era todavía más ambicioso que el proyecto en sí mismo, y ni siquiera ahora está preparado para funcionar establemente. Afortunadamente, Linus Torvalds por aquel entonces se encontraba realizando un núcleo que ni siquiera pensaba que fuera a liberar nunca al público. Sin embargo, un buen día lo hizo pensando que a lo mejor era de interés a dos o tres personas. Inmediatamente, Linus Torvalds arrastrado por la comunidad hizo que su hijo, Linux, abrazara la Licencia Pública General de GNU y se adosara indisolublemente al proyecto GNU, naciendo de este modo GNU/Linux. Es por esto que lo justo es hablar de GNU/Linux y no sólo de GNU o Linux, aunque desgraciadamente sea más complicado de decir y guste menos a la prensa. Si no llega a ser por Linux, quizás GNU habría quedado reducido al sistema de unos cuantos aventurados universitarios.

Dos: Las distribuciones

A medida que GNU crecía, más y más programadores se acogían a los términos de la GPL poniendo a disposición del público todas las piezas necesarias para construir el gran rompecabezas. Sin embargo, la dificultad de éste era tan grande, que era necesario ser todo un experto para poder construir el puzzle. Afortunadamente para nosotros nacieron las distribuciones (varias por la naturaleza del software libre) que unieron armoniosamente en un mismo sistema una selección de todas las aplicaciones libres disponibles. De este modo saltaron a la fama Debian, RedHat o Slackware, clásicas entre las clásicas, que acercaron el binomio GNU/Linux todavía más a la gran base de usuarios de ordenadores del mundo. Mucho después, otras empresas, aprovechando el trabajo de estas pioneras -que aún siguen en la brecha, y en mi opinión por encima de todas sus competidoras- lanzaron nuevas distribuciones. Aunque comercialmente podamos ver versiones de SuSE o Mandrake con números muy elevados, en realidad ninguna de ellas, como tantas otras, llevan ese bagaje en sus espaldas, y se trata sólo de maniobras comerciales.

Tres: El escritorio

Si Linux, sacó a GNU de no ser nada, o como mucho un sistema operativo “académico”, y las distribuciones traspasaron el umbral de lo académico para llegar al público y a lo privado (RedHat notablemente) no ha sido hasta la aparición del “escritorio” hasta que por primera vez hemos soñado con la posibilidad de que GNU/Linux pueda ser usado por todo el mundo. Matthias Ettrich, principal impulsor de LyX, uno de los mejores procesadores de textos que existe, decidió afrontar la construcción de KDE, un escritorio gráfico para GNU/Linux que lo hiciera todo mucho más sencillo. Desgraciadamente, este hombre cometió dos veces el mismo y grave error: mutilar de partida sus proyectos basando todo el desarrollo en librerías lo libres, aunque el código que él hiciera sí lo fuera. Aunque en ambos casos está ya solventado eso ha hecho mucho daño a todos.

Muy afortunadamente, nació aproximadamente un año después el proyecto GNOME liderado por Miguel de Icaza, con un objetivos “en la práctica” bastante parecidos a KDE pero que superaban a éste enormemente. Por un lado, GNOME era mucho más ambicioso. No pretendía ser un simple escritorio, quería ser algo más: GNU Network Object Model Environment (algo así como el entorno con el modelo de objeto de red de GNU). Más allá del significado de esto, GNOME tenía una segunda gran ventaja: era completamente libre. Hoy día ambos proyectos conviven y triunfan y son los responsables de que podamos ver a nuestra madre y a nuestro hermano chico usando la Debian que acabamos de instalar. Lo que sería impensable de cualquier otro modo.

Y aquí termino, como veis, no he hecho más que contar un cuento desde un punto de vista bastante personal que quizás ya muchos conocíais, pero que no siempre está claro. He seleccionado sólo unos pocos personajes y proyectos, quizás vosotros consideréis otros como de igual o mayor importancia, ¿qué recalcaríais que yo no he hecho? Y ya, para terminar de verdad, ¿cuál consideráis que sería el punto “cuatro” que nos dará la victoria definitiva?

¡Muchas gracias a tod@s por vuestra atención!


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